“Cuando una mujer dice su verdad, cuando enciende su intención y su sentimiento y permanece en estrecho contacto con la naturaleza salvaje, canta y vive en el río del aliento salvaje del alma.” (Mujeres que corren con los lobos)

viernes, 24 de agosto de 2007

Sin saber muy bien cómo empezar...

Hace unos años una joven amiga me recomendó la lectura de "Mujeres que corren con los lobos". Nunca imaginé que el contenido de un libro pudiera decirme tanto de mí como mujer y de todas las mujeres que a lo largo de mi vida he conocido. Tuve la gran suerte de convivir con algunas de ellas, que me transmitieron una fe en la vida por encima de las circunstancias, a menudo desfavorables, por las que pasaron... Hoy me siento ante todo profundamente agradecida a toda la sabiduría callada que respiraban por cada poro de su piel, a su fuerza, no sólo para levantarse sino para no permanecer caídas más de lo saludable, a su gran sentido del humor, a ese no tomarse a sí mismas demasiado en serio como las buenas guerreras espirituales que sin saberlo eran. Me siento agradecida a todas las tomas de conciencia que la lectura de este libro me ha regalado y me regala cada día. Agradecida también a ese deseo vehemente de celebrar cada toma de conciencia y al gozo que me supone compartirla con mis amigos. "Mujeres que corren con los lobos" es un libro iniciático que nos muestra el "regreso a casa" a todas y todos los que nos dejemos conducir. Un libro de mujeres que todo hombre dispuesto a aprender de la sabiduría, que no tiene sexo porque es sagrada, debería leer. Desde aquí os animo a hacer de este blog ese espacio donde poder hablar desde una dimensión totalmente humana, sin miedos ni cortapisas. No podemos ponerle cotas al sol ni a la naturaleza salvaje...

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